Si la mercancía llega dañada en un transporte internacional por carretera, el destinatario tiene que anotar sus reservas al recibirla si el daño se ve, o comunicarlas por escrito en los siete días siguientes, sin contar domingos ni festivos, si no se ve. Hecho eso, el Convenio CMR hace responsable al transportista de las pérdidas y averías que se produzcan entre que se hace cargo de la mercancía y la entrega, con un límite de 8,33 derechos especiales de giro por kilo de peso bruto y un año para reclamar.
Esta guía resume lo que dice el convenio y cómo se aplica a la carga refrigerada. Es información orientativa y no sustituye el asesoramiento de un abogado ni el de tu aseguradora.
Cuándo se aplica el CMR y cuándo la ley española
El CMR se aplica a los transportes de mercancías por carretera retribuidos en los que el lugar de carga y el de entrega están en países distintos y al menos uno es parte del convenio. Si el origen y el destino están en España, rige la Ley 15/2009 del contrato de transporte terrestre. Los dos regímenes se parecen, pero no son idénticos.
| Aspecto | Convenio CMR (internacional) | Ley 15/2009 (nacional) |
|---|---|---|
| Daño visible | Reserva en el momento de la entrega | Reserva en el momento de la entrega |
| Daño no visible | Reserva escrita en 7 días, sin contar domingos ni festivos | Reserva escrita en 7 días naturales |
| Retraso | Reserva escrita en 21 días desde que la mercancía se pone a disposición del destinatario | Reserva escrita en 21 días desde el día siguiente a la entrega |
| Límite por pérdida o avería | 8,33 DEG por kilo de peso bruto | Un tercio del IPREM diario por kilo de peso bruto |
| Límite por retraso | Precio del transporte | Precio del transporte |
| Prescripción | 1 año (3 años si hay dolo) | 1 año (2 años si hay dolo) |
Qué hacer en el momento de la entrega
Antes de firmar la carta de porte hay que revisar la carga y, si hay daños visibles, escribir en el propio CMR una reserva que diga qué está dañado y cómo. El artículo 30 del convenio establece que, si el destinatario no expresa sus reservas indicando la naturaleza general de la pérdida o la avería, se presume, salvo prueba en contrario, que recibió la mercancía en el estado descrito en la carta de porte.
- Revisa palés, cajas y embalaje antes de firmar, no después.
- En carga refrigerada, mira la temperatura que marca el equipo y pide el registro de temperatura del viaje.
- Anota una reserva concreta: cuántos bultos, qué daño y dónde. «Tres palés con cajas aplastadas y producto a la vista» sirve; «recibido con reservas» no describe nada.
- Haz fotos y vídeos fechados de la carga dentro del camión y de los daños.
- Pide al conductor que firme junto a la reserva y quédate con tu copia.
- No tires el producto dañado: puede hacer falta para un peritaje.
Si destinatario y transportista comprueban juntos el estado de la mercancía, el resultado de esa comprobación conjunta solo se puede discutir después en daños que no fueran visibles y siempre que se hayan enviado reservas escritas en los siete días siguientes.
Daños que aparecen después de descargar
ESi el daño no se ve al recibir la carga, la reserva tiene que hacerse por escrito y llegar al transportista en los siete días siguientes a la entrega, descontando domingos y festivos. En la cadena de frío es el caso típico de las cajas que parecen intactas y, al abrirlas, contienen producto descongelado, con exudado o con olor anómalo.
Por escrito significa un medio del que quede constancia de la fecha y del contenido, como un correo con acuse o un burofax. La reserva tiene que describir, al menos de forma general, qué pérdida o avería se ha encontrado.
Si el problema es un retraso
Un retraso solo da derecho a indemnización si se reclama por escrito en los 21 días siguientes a que la mercancía quede a disposición del destinatario, y la indemnización no puede superar el precio del transporte. El convenio considera que hay retraso cuando la mercancía no se entrega en el plazo pactado o, si no se pactó ninguno, cuando el viaje dura más de lo que razonablemente le llevaría a un transportista diligente. Qué le ocurre a una carga refrigerada durante un retraso lo explicamos en retrasos en el transporte frigorífico.
De qué responde el transportista y cuándo queda exonerado
El transportista responde de la pérdida, la avería y el retraso entre la recepción de la mercancía y su entrega, salvo que demuestre que la causa está entre las exoneraciones del convenio. El artículo 17 prevé dos grupos.
- Causas generales: culpa o instrucción de quien tiene derecho sobre la mercancía, vicio propio de la mercancía y circunstancias que el transportista no pudo evitar ni cuyas consecuencias pudo impedir. Tiene que probarlas el transportista.
- Riesgos particulares: entre otros, embalaje inexistente o deficiente, carga o descarga hecha por el remitente o el destinatario y la propia naturaleza de ciertas mercancías, expuestas a deterioro interno o espontáneo, moho o desecación. Si el transportista demuestra que el daño pudo deberse a uno de ellos, se presume que fue así, y quien reclama puede probar lo contrario.
Lo que pasa al cargar también cuenta. Según los artículos 8 y 9, el transportista debe revisar el estado aparente de la mercancía y su embalaje al hacerse cargo de ella y anotar en la carta de porte sus reservas motivadas. Si no anota nada, se presume que la mercancía estaba en buen estado aparente cuando la recogió.
La carga refrigerada tiene una regla propia: el artículo 18.4
Cuando el transporte se hace en un vehículo preparado para proteger la mercancía del calor, el frío o las variaciones de temperatura, el transportista no puede alegar que el daño se debe a la naturaleza perecedera del producto salvo que pruebe que eligió, mantuvo y usó correctamente el equipo y que siguió las instrucciones especiales que recibió.
En la práctica, una reclamación por temperatura en un camión frigorífico se decide con documentos. Cuentan las instrucciones de transporte con la temperatura de consigna (y quién las dio), el registro de temperatura completo del viaje, el certificado ATP del vehículo y la temperatura a la que se cargó la mercancía. Si el producto subió al camión por encima de su temperatura y quedó anotado, la discusión cambia por completo.
Por eso a cargador y transportista les interesa lo mismo: que todo quede por escrito desde el muelle de origen. Cómo se prepara y documenta la carga lo contamos en cómo preparar la carga para el transporte frigorífico. En Eurobiotrans, como explicamos en el artículo sobre cómo reducir incidencias en el transporte frigorífico internacional, los registros de temperatura de la flota están disponibles para el cliente y se adjuntan al expediente de cada porte.
Cuánto se puede reclamar
La indemnización por pérdida o avería se calcula sobre el valor de la mercancía en el lugar y el momento en que el transportista se hizo cargo de ella, con un tope de 8,33 derechos especiales de giro (DEG) por kilo de peso bruto afectado. El DEG es la unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional y se convierte a euros con su cotización en la fecha de la sentencia o en la que acuerden las partes, lo que en la práctica sitúa el tope en torno a 10 € por kilo.
Además se reembolsan el precio del transporte, los derechos de aduana y los demás gastos del transporte: completos si la pérdida es total y en proporción si es parcial. El tope solo se supera en tres supuestos:
- Valor declarado: el remitente declara en la carta de porte un valor superior al límite, pagando el suplemento pactado (artículo 24).
- Interés especial en la entrega: se fija en la carta de porte un importe adicional, también con suplemento (artículo 26).
- Dolo o falta equiparable al dolo del transportista: pierde el derecho a limitar su responsabilidad (artículo 29).
Para cargas de carne de alto valor por kilo, el límite del CMR puede quedarse corto. Ahí entran el valor declarado o un seguro de mercancías propio.
Qué pruebas reunir y en qué plazo reclamar
La acción prescribe al año, o a los tres años si hay dolo, pero la prueba se gana o se pierde en los primeros días después de la entrega. Reúne cuanto antes:
- Carta de porte CMR con las reservas anotadas y firmadas.
- Fotos y vídeos fechados de la carga y de los daños.
- Registro de temperatura del viaje y temperatura anotada al cargar.
- Informe pericial o acta de la comprobación conjunta, si la hubo.
- Factura comercial, que acredita el valor de la mercancía.
- Albaranes, instrucciones de transporte y comunicaciones con el transportista.
Con todo ello, la reclamación se dirige por escrito al transportista, con el importe y la documentación de soporte. Si tienes seguro de mercancías, avisa también a tu aseguradora desde el primer momento.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si firmo la entrega sin poner reservas?
Se presume que recibiste la mercancía en el estado que describe la carta de porte, aunque esa presunción admite prueba en contrario. Demostrar después un daño visible que no se anotó es mucho más difícil. Si el daño no era visible, todavía tienes siete días, sin contar domingos ni festivos, para enviar la reserva por escrito.
¿Sirve escribir «recibido con reservas» o «pendiente de revisión»?
Aporta poco. El artículo 30 del CMR exige que la reserva indique la naturaleza general de la pérdida o la avería, y una fórmula genérica no la indica. Escribe qué bultos están afectados y qué daño presentan, aunque sea de forma breve.
¿El seguro de mercancías sustituye a la responsabilidad del transportista?
No, la complementa. La responsabilidad del transportista está limitada por kilo y depende de que no concurra una exoneración, mientras que un seguro de mercancías cubre el valor asegurado según su póliza. Lo habitual es reclamar al seguro y que la aseguradora se dirija después contra el transportista.
Conclusión
Ante una mercancía dañada, lo que más pesa son los primeros minutos y los primeros siete días: reservas concretas en la carta de porte, pruebas fechadas y comunicación por escrito. En carga refrigerada, además, el registro de temperatura y las instrucciones de consigna suelen decidir quién responde. Si buscas un operador de transporte frigorífico internacional que documente cada porte, pide presupuesto.